Crítica de Godzilla (2014): Este sí es GOD-Zilla

godzilla-poster-death_thumb

La semana pasada al fin pude ir al cine a ver Godzilla, la película que esperaba con más ansias para este 2014 desde que me enteré que estaba en producción hace un par de años. No soy fan de Godzilla ni mucho menos pero sí me gusta bastante; y tras la nefasta adaptación de 1998 -que tiene su encanto particular pero NO es Godzilla- me quedé con deseos de ver una película que le hiciera justicia al monstruo, que le devolviera el God a ese Zilla domesticado de TriStar.

Fue por ello que cuando supe de las intenciones de Legendary Pictures de producir una nueva versión más fiel al original decidí que no podía perdérmela por nada, aunque resolví que tenía que verla en 3D para disfrutarla en todo su esplendor, y por cuestiones de horarios con las funciones 3D no había podido acudir hasta la semana anterior, cuando estaba a punto de salir de cartelera.

Mi opinión luego de finalmente ver la película se puede resumir con un “Oh My God, este sí es GOD-Zilla”. Realmente me encantó la cinta, disfruté cada instante de sus poco más de dos horas como lo habría hecho un niño de 10 años que cumple su sueño de ver a su monstruo preferido en la pantalla grande.

Si me pusiera a criticar la cinta desde un punto de vista objetivo tendría que decir que no es del todo buena, pero no veo por qué el afán de ser tan rigurosos en cuanto a las actuaciones, la solidez del guión, los diálogos y demás cuando desde el principio uno sabe que cuando va a ver una película como ésta no va a ver actuaciones magistrales y conmovedoras con guiones profundos. Cuando uno va a ver una película de monstruos, lo que va a ver es a los monstruos; o más específicamente, a los monstruos, destrucción, acción y efectos especiales. Los personajes humanos, aunque en muy contados casos llegan a sorprender, por lo general solo están ahí para rellenar metraje (aunque ciertamente fue una lástima el tremendo desperdicio del personaje de Bryan Cranston).

Visto desde esta perspectiva, hay que reconocer que Godzilla cumple con su misión: es muy emocionante, incluso bastante aterradora, nada qué ver con el Zilla amigable de hace 16 años. Me encantó el “endiosamiento” que se le dio a los monstruos (sí, volvió ese GOD que tanto esperaba) presentándolos como seres insanamente gigantescos y poderosos; el diseño tanto de los Mutos (los monstruos que pelean contra Godzilla) como del mismo Godzilla (que fue lo primero que amé de los trailers); la fotografía de las escenas con ese tono apocalíptico, como sacadas de una pesadilla; y el juego de cámaras para lograr que durante la mayor parte de las escenas de acción te pusieras en los ojos de los personajes, como si estuvieras en medio del campo de batalla presenciando a esas bestias luchando frente a ti.

Si sumamos todo ello al efecto del 3D, el resultado fue sencillamente impresionante. Fue una experiencia de lejos mejor de lo que imaginé. Inclusive una chica que estaba en la sala sufrió un ataque de pánico a media película. Es que si no viste Godzilla en 3D no viste realmente la magnitud de esta cinta. Actualización: unos días después de escribir esto fui al cine a ver la película de nuevo, ahora sin el 3D, y en definitiva puedo constatar que entre ambas versiones hay una diferencia de tamaño godzilliano.

Mencionar también que aunque los Mutos aparecen mucho más que el propio Godzilla, son villanos muy bien logrados y no aburren para nada; al contrario, llegan a dar verdadero miedo. Su diseño tan poco “terrícola”, entre insectoide y alienígena (me recuerdan mucho a los trípodes de la adaptación de la Guerra de los Mundos de Steven Spielberg), y su práctica invencibilidad, despiertan esa fibra de terror tan necesaria para una buena película de monstruos. Y no solo satisfacen con ello sino con lo más importante: darle una pelea decente a Godzilla. Esta película encaja perfectamente dentro de las batallas de kaijus al estilo japonés que esperaban los fans.

Aunque no es importante, también me gustaron algunos guiños que detecté en la película hacia el Godzilla de Toho, como que se mencionara que el monstruo fue visto por primera vez en 1954 (año de la realización de la primera película de Godzilla); la inclusión de un “Sherizawa” en el reparto (el japonés que dice la famosa frase de “Let them fight” y que se pasa toda la película con cara de WTF, basado en uno de los personajes principales del filme original); o que se le denominara a Godzilla “Rey de los Monstruos”, que es su epíteto real y el título de otro de los antiguos filmes.

En conclusión, este Godzilla de 2014 es Godzilla con todas las letras, un homenaje digno del 60 aniversario del monstruo, y no como la iguana de 1998. Esperemos que la segunda y tercera parte, ya confirmadas, cumplan de la misma manera, y ver si de casualidad nos regalan un King Ghidorah. 😉

Ah, una mención especial a esto: ¡aliento atómicooooooooooooooooo! \o/

Godzilla 2014 aliento atómico